- Tan sólo dos agentes se encontraba disponibles la noche del suceso cuando un conductor con un coche robado intenta embestir a una patrulla y acaba detenido tras volcar
- Los sindicatos de la Policía Local denuncian otra intervención de alto riesgo y cargan contra el Gobierno municipal por la falta de efectivos y por «jugarse la vida»
Redacción, 6 de junio de 2026.- Una persecución policial de extrema tensión, con maniobras de conducción temeraria, intentos de embestida contra un vehículo patrulla, un espectacular vuelco y una detención tras una persecución a pie. Así describen los sindicatos de la Policía Local de Sanlúcar de Barrameda (SPPME y SITAS) los hechos ocurridos en la tarde del pasado viernes 3 de julio, un suceso que, según aseguran, «pudo acabar en tragedia» y que vuelve a poner sobre la mesa la falta de efectivos policiales en el municipio.
En un comunicado remitido a los medios, los representantes sindicales denuncian que la intervención fue realizada por los dos únicos agentes que integraban la única patrulla operativa de la Policía Local en esos momentos, en pleno primer fin de semana de julio y con una población que, según indican, supera ampliamente los 100.000 habitantes debido a la llegada de visitantes.
Un frenazo, un cambio de sentido y una huida a toda velocidad
Los hechos comenzaron sobre las 20:25 horas, cuando los agentes realizaban una comprobación documental a un ciclomotor. Según relata el comunicado, observaron cómo un turismo se aproximaba a su posición y, al detectar la presencia policial, su conductor realizó «un brusco frenazo seguido de un cambio repentino de sentido de la marcha con la clara intención de eludir el control policial«.
Los policías ordenaron al conductor que detuviera el vehículo, pero éste hizo caso omiso y emprendió una huida a gran velocidad que derivó en una persecución por diferentes calles de la localidad.
Durante la fuga, siempre según la versión ofrecida por los sindicatos, el conductor circuló «de forma temeraria, sin respetar las normas de circulación, invadiendo en numerosas ocasiones el sentido contrario y poniendo en grave peligro tanto a otros conductores como a peatones«.
Intentó embestir al coche patrulla
Uno de los momentos de mayor tensión se produjo cuando, según el comunicado, el fugitivo trató de colisionar deliberadamente con el vehículo policial.
Los sindicatos aseguran que «el conductor dirigió deliberadamente su vehículo contra la patrulla policial, obligando a los agentes a realizar una maniobra evasiva hacia el arcén para evitar una colisión de consecuencias imprevisibles«, añadiendo que en las inmediaciones había peatones que también podrían haberse visto afectados.
La persecución continuó hasta un camino de tierra situado a las afueras del municipio. Allí, la nube de polvo levantada por el vehículo dificultó considerablemente la visibilidad de los agentes, que tuvieron que reducir la velocidad para evitar sufrir un accidente.
Finalmente, el conductor perdió el control del turismo debido a la velocidad a la que circulaba. El coche impactó violentamente contra una gavia, dio varias vueltas de campana y quedó completamente inutilizado.
La persecución continuó a pie
Lejos de entregarse, el conductor consiguió salir del vehículo accidentado y emprendió una nueva huida a pie tras saltar la alambrada de una finca.
Los agentes continuaron la persecución y consiguieron darle alcance. Según el comunicado sindical, el detenido ofreció una fuerte resistencia y «acometió en repetidas ocasiones contra los dos policías» antes de ser reducido.
Tras las comprobaciones realizadas, los agentes confirmaron que el turismo figuraba como sustraído y que el detenido, un hombre de 44 años, contaba con antecedentes policiales, entre ellos por delitos relacionados con el tráfico de armas.
Como consecuencia del forcejeo durante el arresto, uno de los policías necesitó asistencia sanitaria por las lesiones sufridas.
«La ciudad quedó prácticamente sin cobertura policial»
Más allá de relatar la intervención, el comunicado centra buena parte de su contenido en denunciar la situación de la plantilla de la Policía Local.
Los sindicatos consideran que lo ocurrido demuestra que el servicio se encuentra «en unas condiciones absolutamente inaceptables» y califican de «inconcebible» que una ciudad de más de 70.000 habitantes —que durante el verano alcanza los 120.000 vecinos y visitantes, según sus datos— esté atendida únicamente por una patrulla formada por dos agentes.
«Mientras esos dos policías perseguían a un individuo extremadamente peligroso durante varios kilómetros, el resto de la ciudad permanecía prácticamente sin cobertura policial, sin capacidad de respuesta inmediata ante cualquier accidente, pelea, robo, agresión o emergencia que pudiera producirse simultáneamente«, denuncian.
Solo un agente en el turno de noche
Los representantes sindicales aseguran además que la situación se agravó una vez concluida la intervención. Tras la detención, el arrestado tuvo que ser trasladado al Hospital Virgen del Camino para ser reconocido médicamente, permaneciendo bajo custodia policial.
Según explican, al comenzar el turno de noche únicamente quedaba «un solo agente de servicio para toda la ciudad», una circunstancia que califican de «absolutamente insólita e impropia de un municipio de más de 70.000 habitantes».
Añaden que solicitaron colaboración al Cuerpo Nacional de Policía para custodiar al detenido, pero la respuesta recibida fue que únicamente disponían de dos patrullas para atender toda la ciudad y que no podían asumir ese servicio sin dejar desatendidas otras incidencias.
Para los sindicatos, este episodio «pone de manifiesto la delicada situación en la que se encuentran las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que prestan servicio en Sanlúcar de Barrameda».
Los sindicatos responsabilizan al Gobierno municipal
El comunicado también contiene duras críticas contra el equipo de Gobierno del Ayuntamiento.
Los representantes sindicales atribuyen la situación al «deterioro progresivo que viene sufriendo el servicio desde el inicio del actual mandato municipal» y responsabilizan directamente a la alcaldesa, Carmen Álvarez, y al delegado de Seguridad Ciudadana, Narciso Vital Fernández.
Según denuncian, actualmente existen 16 plazas vacantes en la Policía Local y reclaman una Oferta de Empleo Público urgente para reforzar la plantilla.
Asimismo, recuerdan que «la última Oferta de Empleo data del año 2004″ y aseguran que desde entonces únicamente se han repuesto siete plazas de las más de cuarenta vacantes generadas.
El comunicado concluye con un llamamiento contundente a las administraciones. «¿Qué más tiene que ocurrir para que el Gobierno municipal reaccione?«, preguntan los sindicatos, que recuerdan que en apenas una semana la Policía Local ha afrontado, además de esta persecución, el atropello intencionado de un agente.
Finalmente, los representantes sindicales solicitan la dimisión del concejal delegado de Seguridad Ciudadana, Narciso Vital Fernández, al que acusan de «inoperancia y dejadez» hacia la Policía Local, y advierten de que «la seguridad pública no admite improvisaciones ni recortes».
«Los policías locales no pueden seguir jugándose la vida por la falta de planificación y de voluntad política del Gobierno municipal. Antes o después, mantener una ciudad de más de 70.000 habitantes con una sola patrulla operativa puede tener consecuencias irreparables», concluye el comunicado.
Estos hechos se producen tan sólo una semana después del atropello intencionado sufrido por un agente de la Policía Local que evidencia el carácter de riesgo del ejercicio de esta profesión en la ciudad.













