Expertos de la Universidad de Sevilla apuestan por más zonas verdes, una mejor planificación urbana y una gestión sostenible del agua para afrontar sequías e inundaciones
Redacción, 29 de septiembre de 2026.- El interés ciudadano por los desafíos ambientales y la gestión del agua volvió a quedar patente en Sanlúcar de Barrameda. La conferencia organizada por la Plataforma por la Conservación, Cuidado y Ampliación de los Árboles Urbanos de Sanlúcar reunió el pasado 24 de septiembre a un numeroso público que completó el aforo disponible para escuchar las reflexiones y propuestas de dos especialistas de la Universidad de Sevilla sobre el impacto del cambio climático en las ciudades.
La jornada contó con la participación de los profesores e investigadores Ángela Lara García y Leandro del Moral Ituarte, destacados miembros de la Fundación Nueva Cultura del Agua, quienes analizaron los principales desafíos que afrontan los municipios ante fenómenos cada vez más frecuentes como las sequías prolongadas, las lluvias torrenciales, las inundaciones o los episodios de DANA.
Durante sus intervenciones, los expertos defendieron la necesidad de adoptar medidas de planificación que permitan reducir los efectos de estos fenómenos extremos sobre la población. Aunque reconocieron que eventos meteorológicos de gran intensidad no pueden evitarse, insistieron en que sí es posible preparar las ciudades para minimizar sus consecuencias y aumentar la capacidad de respuesta de los territorios.
Uno de los mensajes centrales de la conferencia fue la consideración del agua como un bien público esencial. Los ponentes subrayaron que este recurso debe gestionarse como un patrimonio común indispensable para la vida y no únicamente desde una perspectiva económica o comercial.
La renaturalización urbana ocupó también un lugar destacado en el debate. En este sentido, los investigadores defendieron la importancia de respetar los cauces naturales del agua, proteger acuíferos y humedales y evitar actuaciones que alteren los ecosistemas. Según expusieron, muchas de las soluciones pasan por estrategias basadas en la naturaleza, más sostenibles y menos costosas que las grandes infraestructuras.
Asimismo, los especialistas pusieron el foco en la necesidad de reforzar la llamada infraestructura verde dentro de la planificación urbanística. Para ello, señalaron el papel fundamental de los árboles como reguladores naturales de la temperatura y del ciclo hídrico, además de apostar por aumentar los suelos permeables frente a superficies de hormigón y cemento que favorecen la escorrentía durante las lluvias intensas.
La conferencia concluyó con una llamada a desarrollar propuestas estructurales que garanticen la resiliencia hídrica a largo plazo y permitan adaptar las ciudades a los efectos del cambio climático.
El acto generó una notable participación entre los asistentes, que protagonizaron un animado coloquio posterior con los ponentes. También contó con la presencia del delegado municipal de Infraestructuras y representantes de Adelante Andalucía, tras la invitación cursada a todas las formaciones políticas de la localidad.
Desde la organización destacaron la elevada asistencia registrada y apelaron a una mayor implicación tanto de la ciudadanía como de las administraciones públicas para impulsar un modelo urbano más sostenible, capaz de situar la naturaleza y el bienestar de las personas en el centro de las políticas ambientales del futuro.












