Redacción, 2 de agosto de 2026.- La estación de autobuses de Sanlúcar de Barrameda vuelve a ofrecer una imagen que ya parecía superada tras el desalojo realizado por el Gobierno local a finales de junio. Sin embargo, el inicio del mes de agosto, en plena temporada alta turística, deja de nuevo escenas prácticamente idénticas a las que Sanlúcar Ahora denunció hace apenas unas semanas.
Las imágenes captadas por este medio muestran nuevamente a varias personas sin hogar ocupando distintos espacios de la estación, acompañadas de colchones, mantas, bolsas y otros enseres personales. Una estampa que vuelve a generar una mala imagen para quienes llegan a la ciudad en autobús y que reabre el debate sobre el estado de estas instalaciones y la atención que reciben las personas en situación de exclusión social.

El pasado mes de junio, Sanlúcar Ahora publicó un reportaje denunciando el deterioro de la estación de autobuses, donde se alertaba de la suciedad, la inseguridad y el abandono que presentaba este espacio en pleno comienzo del verano. A las pocas horas de aquella publicación, el Gobierno local procedió al desalojo de las personas que permanecían en el interior de las instalaciones.
Aquella actuación permitió recuperar temporalmente la normalidad en la estación, aunque apenas un mes después la realidad vuelve a ser la misma. Las personas sin hogar han regresado a este enclave, evidenciando que el desalojo únicamente desplazó el problema durante unas semanas sin que se haya encontrado una solución estable.
La situación resulta especialmente llamativa por tratarse de la principal puerta de entrada para miles de visitantes que llegan a Sanlúcar durante el verano. La estación constituye la primera imagen que reciben numerosos turistas al acceder a la ciudad, por lo que el estado de sus instalaciones y del entorno adquiere una especial relevancia desde el punto de vista de la imagen turística del municipio.

Más allá de la presencia de personas sin hogar, las imágenes vuelven a reflejar un espacio que continúa necesitando actuaciones de mantenimiento y conservación, una reivindicación que usuarios de la estación vienen realizando desde hace tiempo.
El regreso de esta situación vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de combinar medidas de carácter social para atender a las personas sin recursos con actuaciones que permitan preservar unas instalaciones públicas que desempeñan un papel estratégico en la movilidad y en la imagen de Sanlúcar.
Ahora queda por ver cuál será la respuesta del Gobierno local ante esta nueva situación. La incógnita es si la alcaldesa volverá a ordenar un nuevo desalojo de las personas que pernoctan en la estación, como ocurrió el pasado mes de junio tras la publicación de Sanlúcar Ahora, o si, por el contrario, se impulsará una solución estable y coordinada para atender a las personas sin hogar de la ciudad, una demanda que desde hace tiempo vienen reclamando entidades y colectivos sociales que trabajan con este colectivo.
Por el momento, la escena vuelve a ser prácticamente la misma que la denunciada por Sanlúcar Ahora el pasado mes de junio, confirmando que el problema persiste y que el desalojo realizado entonces no ha supuesto una solución definitiva.











