¿Existen los fantasmas? Existen. Los fantasmas que aparecen en las encrucijadas, o sea las almas del mundo espiritual que por permisión del más allá, vienen a este mundo buscando oraciones que los purifiquen de lo que hicieron de mal durante su vida carnal contra otros seres humanos. Estas almas en pena, mandadas para mortificar a las criaturas, apareciendo bajo la forma de apariciones extracorpóreas, ectoplasmias, auditivas, con el objeto de que les ayuden con sus preces: en su inhumano error. Esos fantasmas para mí, no existen. Pero haberlos haylos. Las brujas sí, ya que el papa Inocencio VIII publicó una bula “Summis desiderante effectibus”, en que la iglesia católica reconocía oficialmente la existencia de la brujería.
Y ahora me aparece esta pregunta: ¿Existe el fantasma municipal? Esas manías mías de preguntarme cosas. ¿Existe? Creo que sí. Por ejemplo “e un poner”, mientras la alcaldesa o alcalde, corta la cinta o inaugura un parque, porque otra cosa no hace; bendice, una maquina limpiadora-barrendera; y junto a sus delegados se toma fotografías. Atrás, entre las sombras municipales está ahí, el verdadero operador u operadora, fantasma de la institución, pidiendo su favor y mueve los hilos para que le sea concedido. Estos alcaldes o alcaldesas, junto a sus delegados o delegadas, hacen o dicen hacer política, (que palabreja más denostada gracias a algunos o algunas politicastros, politicastras), mientras estos dicen hacer, alguien cuida de unos cuentas-hilos, siendo “ese alguien” quien mueve las cuerdas, las perchas o aparato de mando, si no, no se haría lo que en la oposición negaban que iban hacer, ya que su promesa de hacer era otro; “ese o esa alguien” mueve las cuerda desde la cruceta.
Si ese fantasma decide, el candelabro del fantasma de la ópera, se cae, y se paran las patrullas municipales necesarias en la ciudad, sin una explicación convincente, por ejemplo, eso sí, estas muy manoseadas, sin papeles ni taquígrafos para que haya dudas, creando dudas y enfrentamientos, vamos como hace muy bien vox, con el experimento del bote con hormigas rojas y negras, se agita el bote, y… Explotan también los problemas laborales, que se intentan callar; y se llena el consistorio de asesores. Economistas, juristas, arquitectos, técnicos de salud y ambiente, residuos urbanos, técnico de planificación… ¿o son esas sus características? Solo pregunto.
Las decisiones más importantes del ayuntamiento, a veces, ni siquiera se toman adentro del despacho del ayuntamiento, con foto eso sí; se toman durante una comida, en una reunión fuera de él, en una llamada, en un grupo de whatsapp. Y es el alcalde o alcaldesa es quien ejecuta lo que alguien, sin mandato, ordena. ¿El fantasma de la ópera? Y aquí me aparece otra de las preguntas incomodas, digo incomoda, porque no sé responder, ¡ya quisiera!, y ahí va la pregunta: ¿quién gobierna realmente cuando el poder sale de las instituciones? ¿Las brujas, los fantasmas?
Recomiendo a todas las instituciones municipales: En una palangana con agua y vinagre, se pone bajo la mesa del despacho al irse, si a la mañana siguiente el agua se ha vuelto blanca, usted delegada o delegado está embrujado, y por tanto usted no manda. Y por tanto alguien manda en ese ayuntamiento que no ha sido votado.













