Sanlúcar reclama una moratoria a los vertidos mineros al Guadalquivir y una evaluación científica de sus riesgos

El Ayuntamiento mantiene su rechazo a los vertidos procedentes de las minas de Aznalcóllar y Gerena y defiende que se analicen sus posibles efectos sobre el agua, los sedimentos y el estuario

Redacción, 14 de septiembre de 2026.- La defensa del Guadalquivir frente a los posibles vertidos procedentes de las minas de Aznalcóllar y Gerena vuelve a situarse en el centro del debate. El Ayuntamiento de Sanlúcar ha asegurado esta semana a través de un comunicado que mantiene su posición contraria a estos vertidos y respalda la petición de una moratoria que permita analizar previamente sus posibles consecuencias sobre el río y su estuario.

La principal demanda pasa por evitar que se autoricen nuevos vertidos mineros sin conocer con garantías sus posibles efectos. Para ello, se plantea la creación de una comisión formada por científicos y expertos independientes que evalúe los riesgos que podrían afectar al agua y a los sedimentos del Guadalquivir y establezca, en su caso, las medidas necesarias para evitar daños.

La preocupación adquiere especial relevancia en Sanlúcar, como municipio situado en la desembocadura del río y directamente vinculado a un estuario del que dependen actividades económicas, pesqueras y ambientales.

Una posición de rechazo a los vertidos

El Ayuntamiento recuerda que ya ha llevado a cabo diferentes actuaciones para tratar de frenar el proyecto. Entre ellas figura la denuncia presentada ante la Fiscalía de Medio Ambiente, en la que se solicitó la apertura de diligencias de investigación y la adopción de medidas cautelares ante los posibles vertidos mineros.

También se han presentado alegaciones al proyecto relacionado con las minas de Aznalcóllar, aunque estas fueron finalmente desestimadas por la Junta de Andalucía.

El Consistorio ha participado además en diferentes encuentros y acciones impulsadas junto a entidades sociales, ecologistas, representantes del sector pesquero e investigadores que han mostrado su preocupación por las consecuencias que podría tener sobre el Guadalquivir cualquier alteración de la calidad de sus aguas y sedimentos.

La movilización busca unir a los municipios y sectores afectados

La reivindicación pretende además reunir en torno a la defensa del río a los distintos municipios y colectivos que pueden verse afectados por la actividad minera.

En este sentido, se prepara una manifestación en Sevilla el próximo sábado 17 de octubre, con el objetivo de visibilizar una posición común y reclamar que se estudien los posibles riesgos antes de permitir los vertidos.

La movilización cuenta con el respaldo de distintos municipios vinculados al Guadalquivir y pretende sumar también a entidades económicas y sociales cuya actividad depende directa o indirectamente del buen estado del río y de su desembocadura.

El mensaje es claro: la prioridad debe ser garantizar la protección del Guadalquivir y de su estuario y conocer con rigor científico las posibles consecuencias de los vertidos antes de que estos se produzcan.

 

Share this article

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *