Víctor Mora alerta de que la tardanza de un año en convocar el órgano busca la prescripción de responsabilidades y califica de «pantomima» una sesión donde se vetó el testimonio del personal de guardia
REDACCIÓN, 27 DE FEBRERO DE 2026.- – El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Víctor Mora, ha denunciado hoy de forma contundente el intento de la alcaldesa, Carmen Álvarez (IU), de «dar carpetazo» a la comisión de investigación sobre la presunta agresión sexual sufrida por una residente en el centro municipal de mayores de EMUREMASA. Los socialistas consideran que la gestión del equipo de gobierno busca activamente evitar la depuración de responsabilidades políticas y técnicas.
Un año de silencio y riesgo de prescripción
La comisión, celebrada finalmente ayer, llega con un retraso de un año desde que los hechos —que se remontan a febrero de 2025— fueran llevados al pleno de marzo del pasado año a propuesta del PSOE. El grupo socialista denuncia que esta demora injustificada por parte de la alcaldesa tiene una estrategia clara, pues el hecho de que la investigación llegue un año tarde puede provocar que la depuración de responsabilidades prescriba, permitiendo así que el gobierno de IU pretenda cerrar el asunto sin consecuencias.
Conflicto de intereses en la presidencia
El PSOE ha puesto el foco en la irregularidad ética que supone que Carmen Álvarez presida este órgano de investigación, señalando que la alcaldesa incurre en un claro conflicto de intereses ya que, al ser la Presidenta del Consejo de Administración de la empresa EMUREMASA, no puede presidir una comisión destinada a fiscalizar dicha entidad. Resulta inadmisible que quien debe comparecer como responsable sea la misma persona que decida los tiempos y el alcance de la propia investigación.
«Carmen Álvarez no puede ser juez y parte; su objetivo no es saber la verdad, sino proteger su gestión a costa de la transparencia en un servicio tan sensible como el cuidado de nuestros mayores», ha concluido el portavoz.
Opacidad
La sesión de ayer ha sido calificada por los socialistas como una «pantomima» debido a la falta de transparencia en las comparecencias y a la opacidad en el proceso, destacando el veto a testigos clave puesto que en la comisión solo se permitió la declaración del gerente y se dejó fuera al personal que se encontraba de guardia la noche de los hechos, lo que para el PSOE hace imposible indagar fehacientemente en lo ocurrido.
En este sentido el PSOE también advierte que la condición de la alcaldesa de presidenta del consejo de administración y por tanto jefa de personal de la residencia puede condicionar la declaración de los trabajadores que fueron testigos de los hechos.
Los socialistas denuncian también pues hasta la fecha no se ha facilitado a los grupos de la oposición la información documental requerida ni se ha establecido un calendario de comparecientes serio y riguroso ni tampoco la periodicidad de las declaraciones.









