Sanlúcar bajo la arena: el temporal deja el paseo marítimo intransitable y las playas en jaque

REDACCIÓN, 14 DE FEBRERO DE 2026.- No es una estampa del desierto de Dubái, aunque lo parezca. Es el Paseo Marítimo de Sanlúcar de Barrameda tras el último temporal. La imagen que se han encontrado vecinos y visitantes este fin de semana es desoladora: una invasión de arena que ha devorado infraestructuras, bloqueado viviendas y dejado en entredicho las recientes inversiones municipales.

 

 

Un paisaje de abandono y peligro

Lo que deberían ser accesos habilitados para el disfrute de la costa se han convertido en trampas de arena. Los accesos para personas con movilidad reducida están completamente sepultados, eliminando de un plumazo la accesibilidad de la playa. La fuerza del viento y el movimiento de los áridos han dejado los módulos de aseo suspendidos en el aire, inclinados y con riesgo de colapso, junto a pérgolas de verano que, incomprensiblemente, no fueron retiradas a tiempo y presentan un riesgo evidente de daños, al igual que el preocupante estado de las torretas de vigilancia.

El caos se traslada al asfalto de forma dramática. Se observan señales de tráfico caídas en mitad de los pasos de peatones mientras los vehículos se ven obligados a circular sobre dunas improvisadas que han invadido la calzada. La situación es complicada para los residentes, con garajes bloqueados y vecinos que no pueden abrir sus puertas ni sacar sus coches debido a la enorme acumulación de arena. Además, la seguridad vial está en entredicho, ya que las aceras están totalmente intransitables, obligando a los peatones a bajarse a la carretera y compartir espacio con los coches en condiciones de alto riesgo.

El fracaso de los «retenedores de arena»

La indignación vecinal apunta directamente a la gestión de los recursos públicos. El pasado mes de enero, el Ayuntamiento llevó a cabo tareas con operarios de Emulisan para instalar retenedores de arena, una medida que buscaba evitar la retirada periódica de sedimentos del Paseo Marítimo, labor que suele consumir hasta un mes de trabajo anual. Según el consistorio, esta actuación de la Delegación de Playas pretendía remediar la carencia de dunas fijas y vegetación natural, siguiendo el modelo de otros municipios turísticos.

Sin embargo, en esta primera experiencia en Sanlúcar, la realidad ha pasado por encima de la planificación. Los retenedores no han servido para nada y la inversión se ha disuelto ante el primer temporal serio. Lo que tradicionalmente ha sido una puesta a punto impecable para la Semana Santa, este año se antoja una meta casi inalcanzable.

La imagen ofrecida a los visitantes de este fin de semana es preocupante, dejando a Sanlúcar en una carrera contra el reloj para recuperar la normalidad de su litoral.

 

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