REDACCIÓN, 24 DE MARZO DE 2026.- A cinco días del inicio de la Semana Santa, la incertidumbre vuelve a marcar la actualidad en Sanlúcar de Barrameda. El conflicto enquistado entre el Ayuntamiento y la Policía Local mantiene en el aire la organización de los dispositivos de seguridad necesarios para garantizar el normal desarrollo de las procesiones.
La falta de efectivos y la ausencia de un acuerdo claro sobre los servicios extraordinarios han generado una creciente preocupación entre hermandades y ciudadanos. No es una situación nueva: el enfrentamiento entre el Consistorio y la plantilla policial se prolonga desde hace más de un año, con consecuencias visibles en eventos públicos y actos religiosos, que ya han sufrido cancelaciones o incidencias en los últimos meses .
En este contexto, la alcaldesa, Carmen Álvarez, reconoció en el último pleno ordinario celebrado este lunes que será necesario recurrir a servicios extraordinarios para cubrir la Semana Santa. Sin embargo, a día de hoy no existe confirmación definitiva de que estos turnos vayan a ser asumidos por los agentes, lo que mantiene la incertidumbre a escasos días del inicio de las procesiones.
Ante esta situación, el equipo de gobierno ha anunciado que solicitará la colaboración de la Subdelegación del Gobierno para reforzar la seguridad con efectivos de la Policía Nacional. Esta medida busca garantizar el desarrollo de los desfiles procesionales en caso de que no se logre cerrar un acuerdo con la Policía Local.
La preocupación también ha sido trasladada por distintos sectores políticos y sociales, que advierten de que la falta de agentes no solo afecta a eventos extraordinarios, sino también al servicio ordinario diario. De hecho, desde la oposición se viene alertando de turnos con escasez de efectivos y dificultades para cubrir necesidades básicas de seguridad en la ciudad .
Mientras tanto, las hermandades observan con inquietud la evolución del conflicto. Algunas ya han sufrido las consecuencias directas de esta crisis en los últimos meses, con sanciones o cancelaciones derivadas de la falta de cobertura policial, lo que incrementa el temor a que la Semana Santa pueda verse alterada si no se alcanza una solución inmediata.
Con la Junta Local de Seguridad prevista este jueves para ultimar el dispositivo, el reloj corre en contra de todas las partes implicadas. A pocos días de una de las citas más importantes del calendario sanluqueño, la ciudad sigue sin certezas sobre si contará con el despliegue policial necesario para garantizar la normalidad en sus calles.











