Redacción, 30 de junio de 2026. La construcción de vivienda pública centró uno de los principales debates del Pleno ordinario del Ayuntamiento de Sanlúcar celebrado en la tarde de ayer. La Corporación aprobó la moción presentada por el Grupo Municipal Socialista para destinar el superávit municipal a la construcción de viviendas, una iniciativa que salió adelante después de que el Gobierno local modificara la posición que había mantenido apenas unos días antes en la comisión informativa.
En aquella comisión, la alcaldesa, Carmen Álvarez, manifestó sus dudas sobre la viabilidad de la propuesta y anunció la abstención de su grupo al entender que la prioridad debía ser reducir el periodo medio de pago a proveedores por debajo de los 30 días, requisito indispensable para poder acogerse a las posibilidades que contempla el Real Decreto-ley 13/2026. Además, el planteamiento inicial del Ejecutivo municipal pasaba por destinar el remanente a la amortización anticipada de préstamos, al ser el único destino permitido antes de la aprobación del nuevo decreto.
Durante el Pleno, el portavoz socialista, Víctor Mora, defendió que la aprobación del decreto abre «una oportunidad histórica» para que Sanlúcar impulse por fin promociones de vivienda pública con recursos propios. «Por primera vez nos podemos financiar para hacer viviendas. Con la necesidad que tiene Sanlúcar, yo creo que todo el mundo va a estar de acuerdo», afirmó. Mora sostuvo que el Ayuntamiento dispone de recursos suficientes y pidió que el remanente se destine prioritariamente a resolver «el principal problema que tienen hoy los sanluqueños«. Incluso ofreció convertir la iniciativa en una propuesta conjunta de toda la Corporación para evitar cualquier confrontación política.
La moción fue finalmente aprobada tras incorporarse una enmienda del Partido Popular, cuyo grupo anunció su voto favorable aunque reprochó al PSOE no haber impulsado viviendas durante sus años de gobierno. Su portavoz, Carmen Pérez, sostuvo que «no basta con tener dinero«, sino que también hacen falta suelo, proyectos y planificación, aunque defendió que cualquier iniciativa que contribuya a aumentar la oferta de vivienda merece respaldo.
Por su parte, Vox optó por la abstención. Su portavoz, Carmen Infantes, acusó al PSOE de intentar presentarse ahora como solución a un problema que, a su juicio, contribuyó a generar durante casi dos décadas de gobierno municipal. Aunque reconoció la necesidad de construir vivienda pública, calificó la moción de «oportunista» y defendió que las políticas de vivienda deben ir acompañadas de una gestión económica diferente.
En su intervención de cierre, la alcaldesa confirmó que el Ayuntamiento elaborará en los próximos tres meses un plan de inversiones una vez consiga reducir el periodo medio de pago a proveedores por debajo de los 30 días, condición exigida para poder utilizar el superávit. Sin embargo, evitó comprometer que esos fondos se destinen íntegramente a vivienda pública.
Álvarez aseguró que «viviendas irán incorporadas también» entre las posibles actuaciones, pero precisó que el remanente podrá emplearse igualmente en otras inversiones financieramente sostenibles o en la reducción de deuda, advirtiendo además de que comprometer todo el superávit en promociones de vivienda podría dificultar su ejecución en plazo y afectar a la estabilidad financiera municipal. «En tres meses haremos un plan de inversiones para ver en qué lo vamos a hacer», señaló.
De este modo, aunque el Pleno ha respaldado la propuesta del PSOE para priorizar la construcción de vivienda pública con el superávit municipal, el Gobierno local mantiene abiertas distintas opciones sobre el destino final de esos recursos, que dependerá tanto del cumplimiento del periodo medio de pago como del plan de inversiones que elabore el Ayuntamiento en los próximos meses.













