El Mirador de Jeremías | `Investigada´

Según la información publicada en distintos medios, existen varios frentes judiciales abiertos que afectan a decisiones tomadas durante el mandato de nuestra alcaldesa, Carmen Álvarez. Conviene recordar, porque en democracia las formas importan, que un proceso abierto no equivale a una condena. Pero tampoco equivale a algo sin importancia alguna.

La oposición pide explicaciones y los sanluqueños exigen claridad. Mientras tanto, desde el equipo de gobierno se insiste en que todo es poco menos que una conspiración judeomasónica. Donde el auto judicial recoge que la alcaldesa “comparece como investigada”, ella se ufana en desmentir (en este caso, mentir) nada menos que ante el Pleno municipal que no está imputada por ningún asunto.

Donde algunos leemos “irregularidades”, se nos invita a leer “errores administrativos sin importancia”, mientras
se da esquinazo a la prensa entrando de manera cobarde por el garaje del Juzgado y amenazando con burofaxes a los medios que publican estas informaciones.

Mientras, la justicia sigue su curso, como debe ser. A saber: denuncias de trabajadores municipales por acoso laboral e injurias, expulsión del grupo socialista ¡al completo! de una sesión plenaria, presuntas irregularidades en algún contrato relacionado con familiares del equipo de gobierno, y parece ser que algunos asuntos turbios más que
iremos conociendo en pocas semanas, mal que le pese a nuestra ínclita alcaldesa, cuyo futuro (y el de alguno de sus colaboradores) se complica de manera preocupante, ya que como poco deberá “colaborar” con la justicia mientras niega constantemente que haya nada que aclarar. Todo ello presuntamente, claro.

La agenda institucional incorpora un nuevo apartado: “Comparecencias judiciales que no significan nada, pero vamos a entrar por la puerta de atrás por si acaso”. El problema no es que existan procesos abiertos. En democracia, eso entra dentro de la normalidad. El problema es cuando la alcaldesa empieza a funcionar en modo victimísmo
permanente: todo es conspiración, todo es exageración, todo es ataque.

Eso sí, la agenda pública de Carmen Álvarez sigue funcionando como un reloj suizo cuando se trata de acudir a actos que incluyen micrófono, aplauso y, preferiblemente, bandeja. Porque si algo gestiona con eficacia nuestra alcaldesa es la presencia en eventos que terminan en ágape. Hay una coherencia férrea en la asistencia institucional a
cualquier convocatoria que incluya canapé estratégico y copita de cortesía. Eso sí es compromiso. Lo que ocurre es que ahora también tiene que ir de vez en cuando al Juzgado.

JEREMÍAS

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