Redacción, 21 de junio de 2026.- Sanlúcar de Barrameda vuelve a situarse en el centro de la polémica medioambiental tras la denuncia realizada por empresarios del polígono industrial Rematacaudales, quienes alertan de la acumulación de escombros y residuos de obra en una parcela ubicada en las inmediaciones del centro comercial Las Dunas, a escasos metros del Punto Limpio municipal.
Según trasladan varios empresarios de la zona, el vertedero ilegal lleva al menos dos años creciendo sin que, aparentemente, se hayan adoptado medidas efectivas para frenar los vertidos ni para identificar a los responsables. Las imágenes facilitadas por las empresas muestran grandes acumulaciones de residuos de construcción y demolición en un espacio que no está habilitado para tal fin.
Los denunciantes lamentan la actuación del Ayuntamiento de Sanlúcar y consideran incomprensible que esta situación se mantenga en el tiempo precisamente junto a una instalación municipal destinada a la correcta gestión de residuos. «Resulta difícil entender cómo un vertedero de estas dimensiones puede permanecer durante años sin que se actúe, especialmente cuando se encuentra junto al Punto Limpio», señalan fuentes empresariales.
Sospechas sobre un posible negocio irregular
La preocupación de los empresarios va más allá del impacto ambiental. Según explican, detrás de estos vertidos podría existir un negocio lucrativo basado en el incumplimiento de la normativa de gestión de residuos.
Estas prácticas, de confirmarse, podrían constituir infracciones administrativas graves e incluso derivar en responsabilidades penales en función de la magnitud del daño ambiental provocado.

La denuncia cobra aún más relevancia en un contexto marcado por el reciente incremento de la tasa de basura en Sanlúcar de Barrameda. Desde la oposición municipal se ha criticado que este recibo haya experimentado una subida cercana al 50%, una medida que fue justificada por la necesidad de adaptar el servicio a las exigencias de la normativa estatal y europea en materia de residuos.
Sin embargo, los empresarios consideran que la existencia de vertederos ilegales durante años y la falta de control sobre este tipo de prácticas ponen en cuestión la eficacia de la gestión municipal en una materia por la que vecinos y empresas están soportando un mayor esfuerzo económico.
¿Qué deben hacer los ayuntamientos ante estos casos?
La legislación española atribuye a las administraciones locales competencias en materia de vigilancia ambiental, limpieza viaria y gestión de residuos urbanos. Cuando se detectan vertederos ilegales, los ayuntamientos suelen actuar mediante inspecciones, apertura de expedientes sancionadores, retirada de residuos y, en colaboración con cuerpos policiales y autoridades ambientales, identificación de los responsables.
En muchos municipios se emplean sistemas de videovigilancia, cámaras de control de accesos, drones y unidades específicas de protección ambiental para localizar vertidos incontrolados y sancionar a quienes los realizan.
Precisamente por ello, los empresarios preguntan qué actuaciones se han llevado a cabo en este caso y si la Unidad de Protección Medioambiental ha realizado inspecciones durante los dos años que, según denuncian, lleva funcionando este vertedero clandestino.

Preguntas sin respuesta
Las críticas también se dirigen al uso de los recursos municipales destinados a la vigilancia ambiental. Los denunciantes recuerdan la adquisición de un dron para labores de control e inspección y se preguntan si esta herramienta se ha utilizado para detectar los vertidos ilegales que proliferan en distintas zonas del término municipal.
«¿Dónde están las multas? ¿Dónde está la vigilancia? ¿Qué actuaciones se han realizado para identificar a los responsables?», son algunas de las preguntas que plantean los empresarios afectados.
Mientras tanto, reclaman una intervención urgente para limpiar la parcela, esclarecer el origen de los residuos y depurar responsabilidades, advirtiendo de que la imagen del principal polígono industrial de la ciudad y el entorno de uno de los accesos comerciales más transitados de Sanlúcar continúan deteriorándose ante una situación que, aseguran, lleva demasiado tiempo a la vista de todos.











