El ciclo concluye esta noche con la proyección de ‘Wonka’ en el Teatro Municipal tras diez sesiones gratuitas por distintos puntos de Sanlúcar
Redacción, 3 de septiembre de 2026.- El ciclo ‘Cine en los Barrios’ llega esta noche a su fin con la proyección de Wonka, a partir de las 21:30 horas en el Teatro Municipal, poniendo punto final a las diez sesiones gratuitas organizadas por el Ayuntamiento de Sanlúcar desde el pasado 17 de agosto.
La iniciativa ha llevado proyecciones a las barriadas Andalucía, El Palomar, San Lucas y San Diego, así como al Parque de los Scouts, la Ciudad de los Niños y las Niñas, el Bulevar de Las Palmeras, la Plaza de la Paz y el Teatro Municipal.
Desde el Gobierno local se realiza un «balance muy positivo» de esta primera edición y se asegura que las actividades han contado con una «notable respuesta vecinal». Sin embargo, el Ayuntamiento no facilita datos concretos de asistencia a las distintas sesiones, por lo que resulta difícil determinar con cifras si la iniciativa ha tenido realmente el impacto que sostiene el Ejecutivo municipal.
Más allá de la valoración política, conocer el número de espectadores de cada proyección, la asistencia media o la evolución de público entre las distintas localizaciones permitiría comprobar objetivamente cuál ha sido la acogida de este nuevo ciclo de cine.
Dieciocho sesiones entre barrios y playas
El denominado ‘Cine en los Barrios’ se ha desarrollado paralelamente al Cine de Verano, que durante el mes de agosto ha programado ocho proyecciones en diferentes espacios de la ciudad. Las sesiones se han celebrado en las playas de La Calzada y Bonanza, la Plaza Central de La Algaida y el Centro Municipal de La Jara.
En total, ambas iniciativas han sumado 18 sesiones cinematográficas gratuitas repartidas por distintos puntos de Sanlúcar.
El Gobierno municipal, encabezado por la alcaldesa Carmen Álvarez, defiende este tipo de propuestas como una forma de acercar la cultura y el ocio a los vecinos, especialmente llevando las actividades al entorno más próximo de cada barrio.
La intención, según el Ayuntamiento, es también «dar vida a los barrios», favorecer la convivencia y crear espacios de encuentro entre generaciones.
No obstante, el balance definitivo de esta primera edición quedará pendiente de conocer algo más que la valoración política: cuántos sanluqueños han participado realmente en las actividades y cuál ha sido el coste de esta programación para las arcas municipales. Son datos que permitirían valorar con mayor precisión si el ciclo puede considerarse verdaderamente un éxito y si su continuidad estaría justificada.












