¡¡¡Basta ya !!!

Creo que ya basta, amenazas, agresiones, personas, sí personas, aunque sean verbales, perseguidas por su origen y o pensamiento político y religioso; y que uno, a estas alturas del siglo, no comprende cómo puede ocurrir, y por tanto permitir gente con su apoyo y a veces, los peores, con su silencio.

Sé que hoy vivimos en dos mundos diferentes, el mundo digital y el mundo real. Y no se parecen, aunque nos quieran hacer creer que sí. En el digital compras y haces publicidad, y eso hacen los partidos de tres siglas y el de dos letras; fabricar miles de cuentas y repetir bulos y mentiras cuantas miles veces lo necesiten para hacer creíble sus infundios. También manipulan videos, fotografías y para hacerte creer conseguir que trescientas cincuenta personas, parezcan cientos de miles y hasta millones. Y así te intentan ganar, manipulando. Gritan, horteramente mucho, porque necesitan parecer muchos. Fabrican el miedo, una de sus armas. Miedo a perder el trabajo, cuando quien te lo quita es quien te contrata según su conveniencia, pero te dicen que son los otros. Buscan un enemigo y lo machacan; se llama bullying, un anglicismo más. El emigrante, dicen que es el diferente, (¿quién no es diferente?), cualquiera que piense distinto a lo que te enseñan lo que tienen que pensar y decir. Porque enseñan con frases, slogan, no con estudios, análisis, preguntas y dudas. ¿A quiénes no les interesa que se “den papeles”? A esa gente que te cuenta que vienen a quitarte el trabajo, pero ellos, los explotan a un precio menor por jornada; hazte la pregunta, ¿quién en realidad te quita el trabajo?

Buscan por tanto el en convertir ese miedo tuyo irreal en votos para su beneficio y el de sus “amigos” Lee las noticias e investiga en qué se están gastando el dinero nuestro algunos partidos políticos, y el porqué.

Ahora vamos al mundo real. Y ahí radica nuestra fuerza, la unión de nuestra fuerza, que somos muchísimos los que no vivimos odiando, ni maldiciendo, ni creyendo sus bulos de las “paguitas”, ni las mentiras de las subvenciones, ya que estás existen más y de mayores cantidades, entre los empresarios y terratenientes, que, en los que te han enseñado a odiar, que es mentira que se las den, pues no cumplen requisitos. Quienes las tienen son españolas y españoles porque necesitan esa ayuda, para no morir en cualquier esquina entre cartones. ¡Que dejen de manejaros con sus bulos y mentiras! Porque esos que os azuzan, cobran muchas subvenciones, cuando no “paguitas de mordidas”, de las que han sido enjuiciados.
Ahora bien, el problema es que ellos, los partidos de las tres letras y los de las dos consonantes, ellos, sí, ellos hacen mucho ruido, y ruido, y ruido, como dice la letra de la canción de los Payasos. ¿Y nosotros?, sí, nosotros, hacemos nuestra vida, intentado vivirla sin más ruido que hablar y discutir de deportes. Y quizás ahí está nuestro error, el estar callados. Porque mientras ellos y sus ellas, esa minoría organizada ocupa el espacio digital, con sus trolas, infundios, camelos; la mayoría permanecemos en silencio, y por lo tanto invisibles. Creo que ya va siendo hora de dejar de serlo. No podemos seguir sin contestar, porque se normaliza y se normaliza lo que hace unos años, nos parecería intolerable. Piénselo intolerable… Y creo que nunca es tarde para empezar, ya que el sol sale cada día para todos. Pero para recuperar nuestro sitio, hay que organizarse. Hay que recuperar las redes, sí. Pero sobre todo recuperar la realidad, ese mundo real, que es la calle, los buenos días, las buenas tardes y desear una buena y apacible noche. Sí, recuperar la casa puerta, la calle, las plazas, las asociaciones, los barrios… los sindicatos, que están dando una imagen pésima tanto las entidades como los ayuntamientos. Porque, ¿quién manda en el ayuntamiento de Sanlúcar? Tiene que ser la sociedad civil. Pero eso es otro análisis. Los que gritan odio son ruidosos ¿pero te representan a ti? ¿Representan a tu ciudad? ¿Esa Sanlúcar de odio es la qué quieres?

Esta ciudad somos todos. Los que nos preocupan que venga el turismo que hace que los precios se disparen, no que no vengan, bienvenidos sean; que vengan y se llenen los bares y los espectáculos. El problema es la compra diaria y luego ese precio se queda, sí ese precio, y tu sueldo y la pensión siguen siendo la misma. Somos esa Sanlúcar, que tiene que buscar un piso y no haya, para el sueldo que gana, porque no tiene un alquilar a precio asequible para su pensión o su sueldo.
Y nada de ello tiene la culpa las gentes que acudieron a una llamada de trabajo y mejor vida, a Ceuta, mintiéndoles. Cuyas banderas, de “esos asaltantes” eran y son sus ropas a secar, sus armas el hambre. Porque pregunto a los capataces de Sanlúcar de Barrameda, ¿cuántos senegaleses y subsaharianos, con papeles, han tenido que contratar para cortar uva? ¿Eran buenos trabajando? ¿Por qué se les llamó o fueron a buscarlos? Cambiaron españoles por gente con papeles, ¿por qué?

No quiero terminar sin usar una frase de Martin Luther King: ”No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los violentos, de los deshonestos, de los de sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos.”

Por cierto, ¿por qué no se hizo una contra manifestación el día 2 de septiembre y ahora se pretende hacer una y aprovechar? ¿Qué buscan? Votos, visibilidad, ¿para qué?

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