La Plataforma Ciudadana celebra el Día Mundial del Árbol con una acción de rescate ecológico y lanza un llamamiento urgente a la conciencia colectiva para proteger el patrimonio verde de la ciudad.
Redacción, 16 de junio de 2026.– Lo que para muchos pasa desapercibido en el paisaje urbano es, para otros, una señal de alarma. Tornillos incrustados, alambres oxidados, clavos, abrazaderas metálicas y plásticos adheridos a los troncos de los árboles forman parte del deterioro silencioso que sufren numerosos ejemplares de la Calzada de Sanlúcar.
Con motivo del Día Mundial del Árbol, la Plataforma Ciudadana por la Conservación, Cuidado y Ampliación de los Árboles Urbanos y Periurbanos de Sanlúcar ha celebrado su segundo acto con una jornada de intervención ecológica bajo el lema «Recuperar los árboles de la Calzada», una iniciativa que ha permitido liberar a decenas de árboles de materiales lesivos y devolver condiciones más saludables a sus alcorques.
Un rescate verde con resultados visibles
Durante la actuación, voluntarios de la Plataforma y vecinos de la localidad retiraron alrededor de 12 kilos de residuos nocivos, entre los que se encontraban puntas, clavos, tornillos, alambres, abrazaderas y diversos plásticos que habían sido clavados o sujetos a los troncos de forma irresponsable.
La intervención se realizó manualmente y con extremada precaución para evitar daños adicionales en la corteza. El resultado fue la eliminación de numerosos elementos que, además de afectar al crecimiento de los árboles, constituyen una puerta de entrada para plagas, hongos y enfermedades que pueden comprometer seriamente su supervivencia.
Recuperar el espacio vital de los árboles
La jornada también incluyó labores de limpieza y acondicionamiento de los alcorques, el espacio de tierra que rodea la base de cada árbol y que resulta esencial para su desarrollo.
Los participantes retiraron residuos acumulados y trabajaron para oxigenar el suelo, favoreciendo la infiltración del agua y la llegada de nutrientes a las raíces. Una tarea aparentemente sencilla, pero fundamental para combatir la compactación del terreno y mejorar la salud de los ejemplares urbanos.
Desde la Plataforma recuerdan que la conservación de estos espacios no es una cuestión estética, sino una necesidad ambiental. “Cada tornillo clavado y cada alambre olvidado son una vía de entrada para plagas y enfermedades que debilitan al árbol hasta provocar su muerte. Del mismo modo, un alcorque cubierto de basura y plásticos impide que las raíces respiren y reciban el agua necesaria para sobrevivir”, señalan desde la organización.

Mucho más que árboles: una cuestión de ciudad
La acción ha servido también para poner el foco sobre la importancia de la infraestructura verde urbana. Los árboles no solo embellecen calles y plazas; reducen la temperatura en los meses más calurosos, mejoran la calidad del aire, capturan dióxido de carbono y contribuyen al bienestar físico y emocional de la ciudadanía.
Por ello, la Plataforma considera imprescindible avanzar hacia una mayor protección del arbolado urbano y reclama tanto compromiso ciudadano como una respuesta decidida por parte de las administraciones.
Un llamamiento a la responsabilidad colectiva
Al término de la jornada, la Plataforma lanzó un mensaje claro: cuidar los árboles es cuidar la ciudad. La entidad hace un llamamiento a la ciudadanía para erradicar prácticas que dañan el patrimonio natural común y reclama al Ayuntamiento la elaboración de una ordenanza específica y una gestión municipal más activa que garantice la protección, conservación y ampliación de la masa arbórea local.
Porque cada árbol que se salva hoy es una sombra, un refugio climático y una herencia ambiental para las generaciones de mañana.













