El Cristo de los Barqueros centra el Vía Crucis oficial de Sanlúcar

REDACCIÓN, 23 DE FEBRERO DE 2026.- La Antigua Imagen del Santísimo Cristo de los Barqueros ya preside el Vía Crucis Oficial de Hermandades y Cofradías de Sanlúcar. La talla ha quedado entronizada para este culto extraordinario, en el que la Hermandad del Rocío de Sanlúcar ha querido ofrecer una puesta en escena cargada de simbolismo y profundidad catequética, propia del tiempo de Cuaresma.

Con motivo del carácter excepcional de esta convocatoria, la imagen se presenta revestida con un sobrecogedor velo o paño de tinieblas, obra del asesor artístico y vestidor de la corporación, NHD Juan Antonio Sánchez. La pieza, concebida como una auténtica catequesis visual, recoge la simbología del sol y la luna, evocando el instante de la muerte de Cristo, cuando —según las Escrituras— la tierra quedó sumida en la oscuridad. “Aquel día, dice el Señor Yavhé, haré que se ponga el sol al mediodía, y en pleno día tenderé tinieblas sobre la tierra”, recuerda el texto del Antiguo Testamento que inspira la composición.

El paño incorpora además los atributos de la Pasión —el flagelo, la caña, las escaleras, la lanza, el hisopo, la columna, el gallo y los dados— junto al nombre de Rocío, cruzado con un lirio y una rosa, flores vinculadas tanto a la Cuaresma como a la tradición rociera, en alusión a la conocida sevillana que proclama a la Virgen como “lirio de la marisma y rosa temprana”.

La cruz aparece rematada por cantoneras doradas en las que se representan dos golondrinas, símbolo cargado de doble significado: según la tradición, estas aves retiraron las espinas del Señor, y son además presencia habitual en el Santuario del Rocío. El Santísimo Cristo se muestra anclado al madero con clavos inspirados en la flor de la Pasión o passiflora, cuyo nombre alude explícitamente al sufrimiento redentor.

La imagen se completa con un paño de pureza de tul bordado con láminas de hojilla de oro y un nimbo que enmarca la cabeza del Señor, signo de su luz divina y espiritual. A los pies de la cruz, sobre el monte del Gólgota, se disponen distintos elementos pasionistas: la calavera —que remite a la figura de Adán— y la serpiente, representación del demonio, del infierno y del mal vencido en el sacrificio redentor.

El exorno floral, realizado por NHD José Luis Tirado, combina especies como brunia, leucodendron, leucospermum, protea rojiza, allium, hypericum, clavel sangre toro, rosas rojas, iris morado, lepidium, pitosporum, orquídea Delf Blauw, esparraguera y miroclaudio, en una composición de tonos intensos que refuerza el carácter penitencial del conjunto.

Una vez más, el equipo de mayordomía de la Hermandad ha destacado por el cuidado y la dedicación en cada detalle, elevando este Vía Crucis a la categoría de auténtica catequesis plástica en un tiempo litúrgico que invita a la contemplación y la preparación espiritual.

Fuente: Hermandad del Rocío de Sanlúcar

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